El Láser CO2 Fraccionado es un tratamiento dermatológico avanzado que combina precisión y eficacia para renovar la piel desde sus capas más profundas. Es ideal para tratar cicatrices, arrugas, manchas y mejorar la textura general de la piel.
Este láser actúa creando microperforaciones controladas en la piel, estimulando la producción de colágeno y elastina, lo que favorece una regeneración cutánea completa.
El Láser CO2 Fraccionado ofrece múltiples beneficios que lo convierten en uno de los tratamientos más efectivos para el rejuvenecimiento facial y corporal.
El dermatólogo analiza las características de tu piel y define el nivel de tratamiento adecuado para tus objetivos.
Se limpia la piel y, si es necesario, se aplica anestesia tópica para garantizar el confort durante la sesión.
El Láser CO2 Fraccionado se aplica en la zona tratada, generando microcanales que promueven la regeneración celular.
La piel comienza a sanar de forma progresiva, con una mejora visible en las semanas posteriores al tratamiento.
El Láser CO2 Fraccionado es efectivo para tratar cicatrices, arrugas profundas, manchas, estrías y para mejorar la textura de la piel.
Se puede sentir una leve incomodidad durante el procedimiento, pero suele controlarse con anestesia tópica.
La sesión dura entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la zona tratada.
Los resultados comienzan a ser visibles tras una semana y mejoran progresivamente durante los meses siguientes.
Generalmente, se recomiendan entre 1 y 3 sesiones, dependiendo del tipo de piel y los objetivos del tratamiento.